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sostenibilidad y medio ambiente

22/03/2012

¿Es la huella de carbono el siguiente paso para las organizaciones?

Son varias las iniciativas privadas que se están llevando a cabo para fomentar el cálculo y/o la reducción de la huella de carbono, por ejemplo:

  • El sector del vino es uno de los que más está fomentando el cálculo y la verificación de la huella de carbono, por ejemplo el Grupo Matarromera ha verificado el cálculo en uno de sus productos. 
  • El Grupo Abengoa ha decidido calcular la huella de carbono de todos sus centros de producción.
  • La empresa norteamericana Walmart se ha propuesto reducir en 20 millones de Tn CO2 sus emisiones para el año 2015.
  • Tesco ha etiquetado en los últimos años parte de sus productos con el resultado de la huella de carbono del producto. 

Iniciativas privadas como éstas son las que están marcando inicialmente la tendencia en algunos mercados, como es el caso de la alimentación, en el que la huella de carbono podría llegar a convertirse en un argumento más de compra para el cliente. Si bien es cierto que también podría llegar a suponer una desventaja competitiva para la exportación de determinados productos.

El concepto ‘Huella de Carbono’ define la cantidad de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que se generan directa o indirectamente como consecuencia de una  actividad o asociados a las distintas fases del ciclo de vida de un producto, medidos en unidades de dióxido de carbono (CO2) equivalente. Se puede calcular la huella de carbono de una organización, de un evento o de un producto

Hay determinadas empresas que están obligadas por ley(*) a calcular sus GEIs como consecuencia de la ratificación del Protocolo de Kyoto por parte de España, pero ¿qué pasa con el resto de organizaciones que no están dentro de la lista de industrias con obligación legal?, ¿qué pueden hacer estas organizaciones para calcular, controlar, reducir, verificar o dar a conocer su huella de carbono?.

Pues bien, con el objetivo de definir sistemas verificables para el cálculo de huella de carbono, son varios los protocolos privados y las normas internacionales que se han desarrollado en los últimos años y que se están desarrollando para el cálculo de la huella de carbono: ISO 14064 de emisión de gases de efecto invernadero, ISO 14067 de Huella de Carbono en Producto (aún en fase de borrador), Protocolo GHG (para organización y para producto), PAS 2050 (para producto)…

La elección de la norma o el protocolo para verificar el cálculo de la huella de carbono dependerá de los requisitos del cliente (si los hay), del ámbito que se quiera certificar (organización, evento o producto) y de la tendencia del mercado.

Aunque actualmente no hay iniciativas públicas destacables en este sentido, no se descarta que en los próximos años se fomenten o puntúen este tipo de verificaciones. Factores como la ratificación del protocolo de Kyoto por parte de los países en los que se produce o a los que se exporta, el incremento de sensibilización de los consumidores, modificaciones de los planes nacionales de asignación, etc, son los que van a ir generando nuevas demandas y nuevas iniciativas tanto públicas como privadas para el cálculo de la huella de carbono en organizaciones o productos.

(*)Empresas obligadas según la Directiva 2003/87/CE por la que se establece un régimen para el comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero en la Comunidad.

Para más información contactar con Laura Fernández, consultora de Superia, en l.fernandez@superia.es.